martes, 18 de septiembre de 2018

Se me agotaron los títulos "listos", al menos por este parcial

He de confesar que este post es el que más trabajo me ha costado comenzar, ¿por qué? Porque sufro de un grave caso de "writer's block". De cualquier modo, dejen que les platique un poco acerca de los highlights que tuvieron estos capítulos para mí.
El cantar de Roldán
Hay algo en esta historia que me remite al relato del "Memento Mori", por si no lo saben, cuenta la leyenda que un general famoso en Roma regresaba de la batalla victorioso, un sirviente iba detrás de él con un cráneo en la mano recordándole que era mortal y que también algún día moriría: "Respice post te! Hominem te esse memento. Memento mori". Sin embargo, no es que La Chanson de Roland sea particularmente tétrica ni nada por el estilo, solo que se me ocurrió contar eso a manera de anécdota, para darle un poco más de contexto. De cualquier modo, Roland, jefe militar del ejército de Carlomagno, era temerario y soberbio; en el cantar se exponen algunos "hechos" (entre comillas porque según mis investigaciones están tremendamente modificados a la conveniencia del pueblo que lo cante) de la Batalla de Roncesvalles, pero no es importante por ser una canción de guerra, es importante porque se dice que es el primer texto narrativo en lengua romance. 
Mientras buscaba un poco de información sobre este famoso cantar, no pude evitar pensar: "Bueno, ante todo esto: ¿cómo era el francés de esta época?" Y lo que encontré me sorprendió más de lo que hubiera debido, ya que me di cuenta que era espeluznantemente similar al castellano, y muchísimo más parecido al latín. Véanlo con sus propios ojos:
Las Glosas
La palabra "glosa" me trae recuerdos de mí en mi penúltimo semestre de la prepa resolviendo mi libro de etimologías grecolatinas. Por alguna razón, esta clase me evoca mucho esa época de otoño de 2015, menos mal que fue una buena, de lo contrario, sería una tortura. 
Las glosas a las que nos referimos en este contexto son unas anotaciones hechas por los frailes de San Millán de la Cogolla y los de Santo Domingo de Silos, pero no eran unas anotaciones cualquiera, para nosotros son importantes porque ahí existe evidencia de un idioma que ya no era latín, y era más parecido al castellano. 
Adicionalmente, en esta época, les gustaba poner el artículo después del verbo, como en "Quisolo". Debo confesar que en todo caso, yo no tendría problemas en entenderme con alguien del medioevo, ya que ocupo esa estructura más veces de lo que me gustaría admitir, y muchas más de las que creo que es considerado correcto en una conversación casual. 
Hablando de la Edad Media... ¡Qué época tan genial! ¿No? Casi puedo imaginarme a toda Europa medieval rodando los ojos ante mi comentario, pero en el castellano pasó algo muy raro (¿habrá sido por la muerte negra?): evolucionó de manera diferente a las otras lenguas romances. Entre lo más notable encuentro que la /f/ se convirtió en /h/, suprimimos /g/ y /j/ iniciales, y además nos deshicimos de un montón de consonantes sibilantes. Why? Because of linguistic economy, I guess.  
Aquí acaban los highlights, ahora me limitaré a hablar sobre el Mío Cid, Mi Señor en árabe. Ya que recordar es vivir, les contaré otra de mis anécdotas. Cuando estaba en primer año de secundaria, tenía unos libros muy peculiares llamados "antologías" para clase de español, eran un montón de fotocopias engargoladas que se supone leíamos una vez a la semana en clase. Uno de los textos que venía en ese libro era El Cantar del Mío Cid, y estoy segura que a pesar de que yo no lo recuerdo, alguna vez lo tuvimos que leer, de otra manera la profesora fue injusta, ya que en un examen bimestral, uno de los ejercicios era transcribir algunas estrofas a castellano moderno. A la fecha, no logro recordar si pude o no transcribirlo, imagino que sí, ya que lo único que se necesita para hacerlo es un poco de Sprachgefühl (intuición lingüística), pero recuerdo que sí me sorprendí, sobre todo por las cedillas en las C (Ç). ¿Quién iba a decir que casi 9 años después iba a estar tomando una clase que explica hasta por qué el castellano no conservó las cedillas mientras que el francés sí? 
De cualquier manera, el Mío Cid es un texto literario que era fácil de aprender por las rimas que tiene, similar a las canciones que ahora se nos pegan y nos aprendemos en cuestión de unos cuantos días, yo me imagino que en el medioevo las personas se la pasaban recitando (¿cantando? No quiero sonar redundante) estos cantares. Es más, seguro había un grupo de amigos que se encargaba de pasársela corrigiendo uno al otro, o tal vez quienes decían: "¡Otra vez tú con tu Mío Cid! Ya párale, por favor", todo esto en castellano medieval, obvio.

lunes, 3 de septiembre de 2018

Desde los godos hasta los árabes

Tal vez, si sudo un poco más estos textos que se venden a sí mismos como "historia mínima", me deshidrate. Malos chistes de lado, he vuelto para contarles qué pasó con los Godos y los árabes, pero digamos que mi interpretación de los hechos, que no quiere decir que vaya a disfrazar hechos o a diseccionarlo tanto que termine diciendo absolutamente nada relevante, pero bueno, menos plática y más acción.
Les quería ahorrar un poco todo eso de las fechas en las que cayó Roma en Hispania, cuando llegaron los godos, pero no sería un texto coherente si no les doy un poco de background antes de entrar de lleno a lo que realmente nos interesa, que es la lengua. Roma cayó en el siglo V, todo gracias a un Alarico, lo busqué en Google me imaginaba a un señor más parecido a Olafo el Vikingo (para los que no lo conozcan, les dejo una foto de él junto al verdadero Alarico. Les dejo de tarea adivinar quién es quién).
El collage es mío
Y bueno, no es que mi mente me juegue trucos feos ni nada, pero alguna vez mi abuelo me contó de un museo en Madrid en el cual tenían figuras de los godos, y me los describió como fornidos, de ojos azules y cabello rubio, realmente similares a unas figuras de vikingos que vi en un museo en Irlanda, pero obviamente no son lo mismo.
 A mi parecer, a los godos les gustaba hacer todo a SU manera, la religión incluida, practicaban un cristianismo arriano, es decir herético ante los ojos de la iglesia romana. En verdad no me quiero desviar, pero siento que en Europa, cada vez que alguien no hace algo a la manera de Roma, hay problemas y tienen que hacer su propia religión, y sí, te estoy mirando a ti, Enrique VIII (espero poder retomar este punto en algún momento, me apasionan los Tudor y de hecho, cierta princesa de Aragón y Castilla estuvo casada con este rey). 
Ya entrando al tema que importa, la lengua, los godos hablaban gótico, esto me trae a la mente diversas imágenes de catedrales europeas, cosa que no tiene nada que ver, lo único que comparte es el nombre. Nunca había oído hablar de este idioma, así que una rápida consulta con Wikipedia me dijo que era una lengua germánica, y me mostró esta bonita tabla hablando de declinaciones morfológicas en alemán, sueco, inglés y gótico, y wow, esto de ser lingüista definitivamente es lo mío porque me emociona encontrar patrones morfológicos entre idiomas. 
Sacada de https://es.wikipedia.org/wiki/Idioma_g%C3%B3tico
Los godos tenían un documento importante, y este era el Fuero Jurídico, curiosamente, en especial para un pueblo que adoraba hacer las cosas muy a su manera, este documento no está escrito en gótico, sino en latín, y fue una gran contribución al mantenimiento del latín vulgar. 
Hablando de contribuciones, esos godos nos dejaron un montón de palabras entre ellas las que más destacan son las bélicas como la propia guerra y una de mis favoritas, les aseguro que no por su significado, sino por mera sonoridad: linchar. También nos dejaron un nombre de un instrumento, el arpa; esto tiene especial relevancia para mí, debido a que uno de los símbolos nacionales del país que me adoptó es el arpa, que en irlandés se dice cláirseach, y en inglés es un poco más similar al español, harp. Sin embargo, digamos que las contribuciones de los godos nunca fueran TAN relevantes, de haber sido como las de los francos en Galia, ahora Francia, Hispania se hubiera llamado Gotia en algún momento.

Podría hablar mucho de los godos, pero ahora necesito hablar de los árabes. Los árabes llegaron a Hispania después de la derrota del último rey godo, Rodrigo, y ellos sí que empaparon la península ibérica de su cultura, y sobre todo de sus palabras. Al leer almohada, ajedrez, alhambra, entre muchas otras, no pude evitar recordar una escena de la película Call Me by your Name, donde discuten el origen de la palabra albaricoque, si no han visto la película, aquí está la escena para que sepan de lo que hablo. 

Otra de las cosas que yo encontré interesante fue la historia de préstamos lingüísticos que quedaron de esta etapa, similares a los nahuatlismos que tenemos aquí en México. Algunos ejemplos que encontré de nahuatlismos son: chocolate, tlacoyo, chachalaca, mapache, tlacuache y zopilote. 
Para concluir este post, les dejo una foto con palabras árabes para justificar todo lo que hablé de los godos.


lunes, 27 de agosto de 2018

Donde comenzó todo

Este libro comienza con la intención de ubicarnos geográficamente, y se le agradece, aunque baste con el sentido común para saber que nos vamos a transportar a Europa, más concretamente, a la península ibérica. Mientras leía el primer capítulo, frenéticamente cambiaba entre el visualizador de textos PDF y una pestaña de Google Maps para tener una idea de todos los lugares de los que hablaba, y no pude evitar agregar un par de esos sitios a mi lista de "Por visitar", pero esa es otra historia. 
Igual, de antemano me disculpo por mi marcada preferencia entre los capítulos, si bien la instrucción fue que "sudásemos" la información, no puedo evitar sentir cierta inclinación por ciertos capítulos.
Bueno, comenzamos con las poblaciones prehistóricas, hace algunos cuantos miles de años, fueron hechas las famosas pinturas de Altamira, las cuales tienen poco que ver con la lengua, pero si al autor se le hizo pertinente mencionarlas, acá también las mencionaremos. Profundiza más acerca de los iberos, quienes aparecieron entre el neolítico y la Edad de Bronce, los griegos designaron con el nombre de tartesio o tartesiano, vivía en el sur de la península, región comprendida entre las actuales Huelva, Sevilla y Cádiz. El nombre de iberos se formó a partir del nombre del río Ebro, llamado Iber. Posteriormente en el capítulo, aparecen los vascos, quienes son descendientes de los iberos, incluso hay quienes piensan que el vasco es de origen africano. La lengua vasca se relaciona con una lengua preindoeuropea del Cáucaso. Es decir, el vasco se considera uno de los pueblos indígenas más antiguos de la península y su lengua el más importante sustrato aborigen de la formación del español.
Cuando llegué a los siguientes dos capítulos, de pronto era otoño de 2015, pronto cumpliría 18 años, iniciaba mi penúltimo semestre de preparatoria, y tomaba un curso de etimologías grecolatinas. Aun recuerdo cuando llegaba la hora de esa clase, a decir verdad, las grafías griegas se me facilitaban, pero el latín era mi "coco" por así decirlo, y es que sonaba muy padre y todo pero nunca le agarré. Entre este capítulo y el tercero, tenía una serie de flashbacks a mi libro de ejercicios, muy bueno por cierto, ahora que estoy en esta carrera lo valoro como nunca, pero en ese entonces era un gran pesar. Yo, en el área de ciencias químico biológicas, intentando descifrar (por falta de un mejor término) cómo había evolucionado la palabra factum hasta llegar a hecho, y bien, ahora me doy cuenta que esto fue gracias a la ✨yod✨(entre brillitos porque es un "big deal" como se diría en inglés. Por cierto, ¿aquí se admite una módica cantidad de code switching?).
El latín tiene una trayectoria riquísima como lengua culta por sus grandes escritores, poetas y oradores, entre ellos, el autor destaca a Virgilio y su Eneida, Horacio, Catulo, Cicerón (mi tío materno le debe su nombre a este gran orador), y Ovidio.
Esta lengua no fue la de un pueblo pequeño y aislado, muy al contrario, fue la lengua de un pueblo muy grande en el sentido político y militar. Una de las cosas que más tengo grabadas es que el libro solamente hace la distinción entre el latín culto y el latín vulgar, casi pasando por alto el latín bárbaro que se hablaba en la Edad Media, y tal vez es porque era casi como el vulgar, pero digamos que ligeramente más refinado. Más adelante, los humanistas en el renacimiento, sí se preocuparon por rescatar el latín culto, como Erasmo de Rotterdam, quien escribió El elogio de la locura. Además, ellos sí veían con desdén a quien hablara latín bárbaro, ya que se preocuparon por volver a las formas de expresión de los grandes autores latinos.   
Por otro lado, también se menciona al griego, que es una lengua que se prestaba a la reflexión, a expresar ideas complejas y refinadas, por eso no es de extrañar que las personas más cultas que hablaban latín, hayan optado por escribir sus obras en griego, aunque fueran de calidad cuestionable, si no recuerdo mal el fragmento del libro.
Como nota cultural, les puedo decir que el alfabeto griego viene a retomar a los fenicios, quienes inventaron el alfabeto para fines comerciales, esto lo menciono en interés de relacionar todos los conceptos y no está realmente 100% relacionado a algún capítulo en particular. 
Hacia el final del tercer capítulo, me di cuenta de una palabra, nombre o tal vez concepto que se me hacía de sobremanera familiar: La Vulgata, aquí empleada para ejemplificar la sintaxis de la lengua latina, pero a mí me llevó de regreso a mis clases de traducción. Compañeros de idiomas que quieran ser traductores: el santo al que se tienen que encomendar para acabar pronto su traducción, y responsable de la Biblia latina reconocida como auténtica, es San Jerónimo. 
Al terminar de leer estos capítulos, después de ver mapas, infografías sobre lenguas romances, entre otros recursos digitales, me volvió a mi cabeza una pregunta que me ha molestado desde junio a raíz de una experiencia que tuve en un aeropuerto, y desgraciadamente no tiene nada que ver con la lengua española, por lo cual tal vez sea material para otra entrada, pero, ¿qué hace el rumano, una lengua romance, tan alejada geográficamente de sus parientes?

lunes, 20 de agosto de 2018

¿Quién soy?

Consejos de una Oruga. Ilustración de John Tenniel

Es para mí un tanto difícil presentarme, porque eso obliga a plantearme la pregunta: ¿quién soy? Y bueno, la respuesta más inmediata a eso es que yo soy Karla, tengo 20 años, nacida en el estado de Veracruz y estudio la carrera de idiomas, o lingüística, como yo prefiero decirle. 
Siempre me ha gustado escribir, y desde niña he tenido una gran curiosidad por las lenguas y culturas extranjeras, por lo que me veía estudiando algo relacionado con las letras o idiomas, sin embargo, durante mi estancia en la preparatoria, mis intereses empezaron a estar un poco difusos, lo cual me llevó a tomar un año sabático en 2016 para pensar en lo que realmente quería de la vida y cuáles eran verdaderamente mis metas. Durante ese año, me pasé un buen rato en Irlanda, ni bien había concluido mi último semestre en la preparatoria (esto muy literal, ya que mi madre tuvo que ir a recoger todos mis papeles en mi ausencia) y ya estaba subida en un avión para irme a Dublín. 
En Dublín estuve estudiando inglés en una universidad al norte de la ciudad, y tuve la oportunidad de vivir con una "host family" que ahora considero una segunda familia debido a la gran cercanía emocional que tenemos, y hasta la fecha, mi mamá irlandesa Orla y mi hermana Clodagh, me garantizan un lugar al que puedo llegar cuando me encuentre en Irlanda, aunque sea para dormir en un pasillo. 
Cuando volví a México, tuve que enfrentar mi realidad: elegir una carrera. Fue entonces que advertí que toda la orientación vocacional que había recibido en el bachillerato no me estaba siendo de gran utilidad; decidí seguir los pasos de mi madre, y elegí psicología, pasando por encima de las opiniones de todas las personas, mi familia incluida, que consideraban que esa no era realmente mi vocación. 
Una vez que entré a la universidad, viví en carne propia una de las frases célebres de Séneca: "El destino conduce a quien lo acepta, y arrastra al que rehúsa admitirlo"; el hecho de que me pusieran de manera aleatoria la clase de alemán 1 me llevó a este momento en el que estoy escribiendo estas líneas para esta clase siendo alumna de lenguas. Se sobreentiende que decidí dejar la psicología para seguir mi verdadera vocación, empezando en el semestre de Primavera 2018. 
Al día de hoy puedo decir que me siento muy satisfecha por mis elecciones de vida, me encanta lo que estudio, es algo que cada día me reta, me motiva a dar lo mejor de mí, y lo más importante: me hace feliz. 

So long, farewell, auf wiedersehen, good night

Let's start from the very beginning, a very good place to start Mentiría si digo que recuerdo exactamente lo que sentí al lle...